
Recuerdo entonces aquel agosto en que llegué a esos estudios, en que comencé a debatir con los expertos acerca de los dilemas del guión, del buen empleo de la música, de cómo conjugar textos y efectos para sugerir siempre y hacer a la gente visualizar escenarios desde lo que escuchan. Recuerdo el consejo siempre certero de Frank sobre el tiempo en el medio, el de Guevara acerca de la prontitud de la noticia, el de Pedro Pablo sobre la necesidad de ser creativos. De Martha Martínez la eficacia para el texto breve de la web. Casi de inmediato aprendí con Carlos González cómo medir el tiempo de una cortina musical, con Marilín y Maribel como dar mejor entonación y énfasis al texto leído, con Arcilio que no hay reglas cuando se trata de crear, con Jose a hablar más despacio. Con Yane la química necesaria entre los artista, la belleza de de tantos proyectos juntos. Con Moraima la maestría, el talento, la exigencia.
En Radio Florida crecí y me hice el profesional que soy. Desde esos micrófonos siento que me gané a la gente, que fui por un tiempo parte de sus vidas, que viví con ellos aquellos días de luchas tenaces que nos toca por destino a todos los cubanos. En Radio Florida cubrí la llegada de ministros, entrevisté artistas famosos, resistí los embates de huracanes y otros desastres, hice entrevistas donde me temblaban las piernas. En esos pasillos estrechos a veces lloré, me reí, comencé a pensar en trabajos y proyectos que me merecieron premios, publicaciones, aplauso. También recibí regaños, sufrí en aquella reunión donde los que no comprenden siguieron sin comprender. Pero de todos guardo el mejor de los recuerdos.
Por eso en este 2 de noviembre que no puedo bajar a grabar mi crónica de abrazos y felicitaciones les regalo este texto. Sé que omito nombres, que falto a hechos, que las palabras no logran, no consiguen describir las emociones que ahora mismo embargan. Ahora que enseño radio en una prestigiosa universidad ecuatoriana, no se imaginan cuan cercano de mi sigue siendo el ejemplo de ustedes. Los hombres se construyen de pasado y de futuros, pero Radio Florida es mi presente, ahora que desando los sendero de América, ahora que soy también gracias a mi tiempo allí y definitivamente, un hombre mejor.